Pasta gratinada de pollo con queso gouda
Cada ingrediente enlaza a su ficha en la sección de Ingredientes, con precios verificados y alternativas — úsala para armar tu lista de compras o para resolver con qué reemplazar algo que no tengas a mano.
La versión al horno de una pasta con pollo: se cocina la salsa en la sartén como cualquier pasta con tomate, pero se termina en el horno (o en la freidora de aire) con una capa generosa de queso gouda o edam encima, hasta que gratine. El resultado tiene la costra dorada y elástica que una pasta solo mezclada en la sartén no logra.
Datos de la receta
| ⏱️ Tiempo total | 40 min |
| 🍳 Tiempo activo | 20 min |
| 🍽️ Porciones | 1 |
| 📊 Dificultad | Fácil |
| 🔧 Herramientas especiales | Horno o freidora de aire, molde apto para horno |
Ingredientes
- 85 g de pasta corta (penne o fusilli)
- 100 g de pechuga de pollo, en cubos de 2 cm
- 1/2 cebolla mediana, picada en cubos pequeños
- 1/2 pimiento, picado en cubos pequeños
- 1 diente de ajo, picado fino (o 1/2 cucharadita de ajo molido)
- 1 cucharada de aceite de oliva
- 150 g de salsa de tomate lista para servir (napolitana o boloñesa)
- 50 g de queso gouda o queso edam, rallado
- Sal y pimienta negra, al gusto
Usa una salsa de tomate ya lista para servir, no pasta de tomate concentrada —son productos distintos. Ver la ficha de salsa de tomate para la diferencia.
Preparación
El video de arriba (Todounchef) muestra la misma técnica de base —pollo salteado, mezclado con la pasta y gratinado al horno con queso— pero con salsa bechamel en vez de salsa de tomate. La parte de armar el molde y gratinar es prácticamente igual; solo cambia la salsa. Úsalo como referencia visual del proceso, no como receta exacta.
- Cocina la pasta. En agua bien salada, cocina la pasta dos minutos menos de lo que indica el paquete (va a terminar de cocinarse en el horno). Cuela y reserva.
- Sella el pollo. Sazona el pollo con sal y pimienta. Calienta el aceite de oliva en una sartén a fuego medio-alto y sella el pollo 5–6 minutos, hasta que esté dorado por fuera y cocido por dentro (74 °C en el centro, o sin rosado visible al cortar la pieza más grande). Retira y reserva.
- Saltea las verduras. En la misma sartén, saltea la cebolla y el pimiento 3–4 minutos, hasta que estén suaves. Agrega el ajo el último medio minuto.
- Arma la salsa. Vierte la salsa de tomate, regresa el pollo a la sartén y deja que hierva suave 3–4 minutos para que se integren los sabores. Prueba y ajusta de sal y pimienta.
- Mezcla con la pasta. Agrega la pasta colada a la sartén y revuelve hasta que quede bien cubierta de salsa.
- Pasa a un molde apto para horno, extiende parejo y cubre con el queso rallado.
- Gratina. Hornea a 200 °C por 8–10 minutos, hasta que el queso se derrita y dore ligeramente en los bordes (en freidora de aire: 180 °C por 6–8 minutos). Sirve de inmediato.
Si tu horno o freidora de aire tiene función de grill/gratinado, úsala solo en el último minuto o dos —el calor directo desde arriba dora la superficie del queso rápido, sin necesitar más tiempo total que reseque la pasta de abajo.
Sustituciones
- ¿No tienes horno ni freidora de aire? Tapa la sartén con la pasta ya mezclada, agrega el queso encima y deja a fuego bajo unos 3–4 minutos hasta que el queso se derrita —no vas a tener la costra dorada, pero el resultado sigue siendo cremoso.
- ¿Prefieres espagueti? Funciona, aunque una pasta corta como el penne o el fusilli hace que el gratinado se sirva y se corte más limpio en porciones.
- ¿Salsa napolitana o boloñesa? Cualquiera de las dos funciona bien acá —la boloñesa (con carne) hace el plato más contundente; la napolitana lo deja más ligero.