Pastas cortas, rellenas y al horno.
Versión imprimible multipagina. Haga click aquí para imprimir.
Pasta
1 - Pasta cremosa de pollo con queso gouda
Cada ingrediente enlaza a su ficha en la sección de Ingredientes, con precios verificados y alternativas — úsala para armar tu lista de compras o para resolver con qué reemplazar algo que no tengas a mano.
Una pasta cremosa de pollo de toda la vida, con dos decisiones que cambian el resultado más que cualquier otra cosa: qué queso usas para la salsa y si la haces con crema de leche o con leche evaporada. El gouda y el edam son quesos semiduros que se derriten sin problema en una salsa caliente, siempre que se agreguen fuera del fuego directo y ya rallados finos — hacerlo mal es la razón número uno por la que una salsa de queso sale grumosa en vez de sedosa.
Datos de la receta
| ⏱️ Tiempo total | 25 min |
| 🍳 Tiempo activo | 20 min |
| 🍽️ Porciones | 1 |
| 📊 Dificultad | Fácil |
Ingredientes
- 85 g de pasta corta (penne) o espagueti
- 100 g de pechuga de pollo, en cubos de 2 cm
- 1/2 cebolla mediana, picada en cubos pequeños
- 1/2 pimiento, picado en cubos pequeños
- 1 diente de ajo, picado fino (o 1/2 cucharadita de ajo molido)
- 1 cucharada (15 g) de mantequilla
- 135 ml de leche evaporada (un tercio de una lata de 410 g) o 135 ml de crema para cocinar
- 50 g de queso gouda o queso edam, rallado
- Sal y pimienta negra, al gusto
Esta receta usa un tercio de una lata de 410 g. El resto no se conserva bien más de un par de días en la refrigeradora — congélalo en un recipiente cerrado o multiplica la receta si vas a cocinar para más de una persona.
La leche evaporada da una salsa más liviana y con un ligero toque acaramelado; la crema para cocinar da una salsa más espesa y neutra. Ambas funcionan bien acá — elige según lo que tengas a mano o cuánto peso quieras que tenga la salsa.
Preparación
- Cocina la pasta. En una olla grande con agua bien salada, cocina la pasta un minuto menos de lo que indica el paquete (va a terminar de cocinarse en la salsa). Reserva un poco del agua de cocción antes de colar.
- Sella el pollo. Sazona el pollo con sal y pimienta. Derrite la mitad de la mantequilla en una sartén grande a fuego medio-alto y sella el pollo 5–6 minutos, moviendo poco, hasta que esté dorado por fuera y cocido por dentro (74 °C en el centro, o sin rosado visible al cortar la pieza más grande). Retira y reserva.
- Saltea las verduras. En la misma sartén, derrite el resto de la mantequilla y saltea la cebolla y el pimiento 4–5 minutos, hasta que estén suaves. Agrega el ajo el último medio minuto —se quema rápido si lo pones antes.
- Agrega el líquido. Baja el fuego a medio-bajo y vierte la leche evaporada (o la crema). Deja que hierva suave 2–3 minutos.
- Funde el queso fuera del fuego directo. Retira la sartén del fuego (o bájalo al mínimo) y agrega el queso rallado en 2–3 tandas, revolviendo hasta que cada tanda se integre antes de agregar la siguiente. Esto evita que la salsa se corte o quede grumosa.
- Une todo. Regresa el pollo a la sartén junto con la pasta colada. Mezcla bien, agregando agua de cocción de a poco si la salsa está muy espesa. Prueba y ajusta de sal y pimienta.
- Sirve de inmediato, con más pimienta molida encima si te gusta.
Ralla el queso tú mismo en vez de comprarlo pre-rallado —el rallado envasado suele llevar antiapelmazante que hace que la salsa quede arenosa. Y agrégalo siempre con la sartén fuera del fuego directo o a fuego muy bajo: el calor fuerte hace que la grasa del queso se separe del resto y la salsa se vea aceitosa en vez de cremosa.
Sustituciones
- ¿No tienes gouda ni edam? Cualquier queso semiduro que derrita bien funciona — la clave es que no sea un queso fresco (como el queso fresco andino), que no se integra igual en una salsa caliente.
- ¿Sin pimiento a mano? La receta funciona igual solo con cebolla, aunque el pimiento aporta un dulzor que vale la pena.
- ¿Prefieres espagueti? Cambia el penne por espagueti sin ajustar nada más de la receta — ver la ficha de espagueti si te interesa comparar precios entre marcas.
2 - Pasta gratinada de pollo con queso gouda
Cada ingrediente enlaza a su ficha en la sección de Ingredientes, con precios verificados y alternativas — úsala para armar tu lista de compras o para resolver con qué reemplazar algo que no tengas a mano.
La versión al horno de una pasta con pollo: se cocina la salsa en la sartén como cualquier pasta con tomate, pero se termina en el horno (o en la freidora de aire) con una capa generosa de queso gouda o edam encima, hasta que gratine. El resultado tiene la costra dorada y elástica que una pasta solo mezclada en la sartén no logra.
Datos de la receta
| ⏱️ Tiempo total | 40 min |
| 🍳 Tiempo activo | 20 min |
| 🍽️ Porciones | 1 |
| 📊 Dificultad | Fácil |
Ingredientes
- 85 g de pasta corta (penne o fusilli)
- 100 g de pechuga de pollo, en cubos de 2 cm
- 1/2 cebolla mediana, picada en cubos pequeños
- 1/2 pimiento, picado en cubos pequeños
- 1 diente de ajo, picado fino (o 1/2 cucharadita de ajo molido)
- 1 cucharada de aceite de oliva
- 150 g de salsa de tomate lista para servir (napolitana o boloñesa)
- 50 g de queso gouda o queso edam, rallado
- Sal y pimienta negra, al gusto
Usa una salsa de tomate ya lista para servir, no pasta de tomate concentrada —son productos distintos. Ver la ficha de salsa de tomate para la diferencia.
Preparación
- Cocina la pasta. En agua bien salada, cocina la pasta dos minutos menos de lo que indica el paquete (va a terminar de cocinarse en el horno). Cuela y reserva.
- Sella el pollo. Sazona el pollo con sal y pimienta. Calienta el aceite de oliva en una sartén a fuego medio-alto y sella el pollo 5–6 minutos, hasta que esté dorado por fuera y cocido por dentro (74 °C en el centro, o sin rosado visible al cortar la pieza más grande). Retira y reserva.
- Saltea las verduras. En la misma sartén, saltea la cebolla y el pimiento 3–4 minutos, hasta que estén suaves. Agrega el ajo el último medio minuto.
- Arma la salsa. Vierte la salsa de tomate, regresa el pollo a la sartén y deja que hierva suave 3–4 minutos para que se integren los sabores. Prueba y ajusta de sal y pimienta.
- Mezcla con la pasta. Agrega la pasta colada a la sartén y revuelve hasta que quede bien cubierta de salsa.
- Pasa a un molde apto para horno, extiende parejo y cubre con el queso rallado.
- Gratina. Hornea a 200 °C por 8–10 minutos, hasta que el queso se derrita y dore ligeramente en los bordes (en freidora de aire: 180 °C por 6–8 minutos). Sirve de inmediato.
Si tu horno o freidora de aire tiene función de grill/gratinado, úsala solo en el último minuto o dos —el calor directo desde arriba dora la superficie del queso rápido, sin necesitar más tiempo total que reseque la pasta de abajo.
Sustituciones
- ¿No tienes horno ni freidora de aire? Tapa la sartén con la pasta ya mezclada, agrega el queso encima y deja a fuego bajo unos 3–4 minutos hasta que el queso se derrita —no vas a tener la costra dorada, pero el resultado sigue siendo cremoso.
- ¿Prefieres espagueti? Funciona, aunque una pasta corta como el penne o el fusilli hace que el gratinado se sirva y se corte más limpio en porciones.
- ¿Salsa napolitana o boloñesa? Cualquiera de las dos funciona bien acá —la boloñesa (con carne) hace el plato más contundente; la napolitana lo deja más ligero.