Mermelada de tomate
Tomate y manzana licuados y reducidos con limón —el sabor fresco de un tomate maduro, en formato mermelada.
Cada ingrediente enlaza a su ficha en la sección de Ingredientes, con precios verificados y alternativas — úsala para armar tu lista de compras o para resolver con qué reemplazar algo que no tengas a mano.
El tomate casi no tiene pectina ni acidez propia, así que esta mermelada suma manzana —rica en ambas— para que cuaje bien. El resultado es un sabor fresco, distinto a cualquier mermelada de fruta dulce.
Elige un tomate de sabor marcado
Un tomate de pulpa firme y sabor concentrado (como el tomate italiano o “de cocina”) da mejor resultado que uno acuoso de ensalada —el tomate aporta poca sustancia sólida, así que conviene que la que tenga sea sabrosa.
Datos de la receta
Tiempo total45 min
Tiempo activo30 min
Rendimiento≈300 g
DificultadFácil
CostoEconómico
Se conserva3-4 semanas en refrigeración, bien sellada
Utensilios
Olla
Licuadora
Cuchara
Ingredientes
Instrucciones
- Pela el tomate. Sumérgelo en agua caliente unos segundos hasta que la piel empiece a levantarse, pásalo a agua fría para cortar la cocción, y pélalo. Quita el tallo y corta en trozos grandes. Corta la manzana en trozos grandes, sin quitarle la cáscara.
- Licúa la Etapa A. Licúa el tomate y la manzana junto con el azúcar hasta que quede homogéneo.
- Reduce. Pasa la mezcla a una olla y lleva a fuego alto. Cuando rompa el hervor, baja a fuego medio y cocina 15 minutos, sacando la espuma que suba a la superficie.
- Termina con el limón (Etapa B). Agrega el jugo de limón y cocina 10-15 minutos más, hasta que espese. Apaga el fuego.