Mermelada de ciruela
Ciruela con cáscara, reducida con azúcar y limón —de color intenso y sabor ácido-dulce, una de las mermeladas más fáciles de hacer.
Durazno, ciruela (fresca y deshidratada) y damasco seco —frutas de carozo, con una sola pepa grande, cocidas enteras o en mermelada.
Ciruela con cáscara, reducida con azúcar y limón —de color intenso y sabor ácido-dulce, una de las mermeladas más fáciles de hacer.
Ciruela pelada y cocida entera en almíbar —conserva su forma redondeada, más suave que la mermelada.
La variedad de ciruela más densa y menos jugosa, reducida con azúcar y limón —un sabor más concentrado que la mermelada clásica.
Durazno pelado y cocido en gajos, en almíbar suave —queda tierno pero entero, bueno con yogur o solo.
Damasco deshidratado remojado en vino blanco y cocido con azúcar —una mermelada de sabor concentrado, lista en menos de 30 minutos.
Damasco seco hidratado y reducido a puré, batido con mantequilla —para untar en pan o galletas, con más cuerpo que una mermelada.