Arándanos para relleno
Arándanos enteros cocidos con azúcar y jarabe de agave, menos dulce que una mermelada normal —es un componente para acompañar otra receta. Para comer sola, ver la mermelada de arándanos clásica.
Fresa, frambuesa, arándano, cereza y mezclas de berries, cada una en más de una versión —algunas pensadas para comer solas a cucharadas, otras como componente de otra receta.
Arándanos enteros cocidos con azúcar y jarabe de agave, menos dulce que una mermelada normal —es un componente para acompañar otra receta. Para comer sola, ver la mermelada de arándanos clásica.
Fresa entera cocida a fuego lento con azúcar hasta espesar —ácida y dulce a la vez, buena con casi cualquier postre.
Mermelada de frambuesa espesada con pectina, rápida de hacer —es un componente para rellenar otra receta. Para comer sola, ver la mermelada de frambuesa clásica.
Frambuesa cocida a fuego lento con azúcar hasta espesar, en tanda grande —para tener frascos listos y usar en varias recetas.
Mermelada de fresa con pétalos de rosa macerados en azúcar —el aroma floral queda de fondo, sin tapar el sabor de la fresa.
Cereza congelada, licuada y reducida con limón —de color intenso, hecha con fruta congelada en vez de fresca.
La técnica base para una mermelada de fresa: el jugo se reduce aparte y se vuelve a unir con la pulpa —así queda de un rojo intenso, sin deshacerse del todo.
La mermelada de fresa clásica con un toque picante de pimienta negra recién molida al final —contraste que resalta el dulzor de la fruta.
La mermelada de fresa clásica con hojas de menta picadas al final —un toque fresco que corta el dulzor.
Fresa y plátano en rodajas, cocidos juntos en el jugo de fresa reducido —dos frutas, una mermelada más suave y menos ácida.
Arándanos cocidos con azúcar y limón hasta espesar —una mermelada para comer con cuchara, distinta de la versión menos dulce pensada como relleno.
Frambuesa congelada cocida directamente con azúcar y agua —sin pectina agregada, distinta de la versión rápida pensada como relleno.
Una mezcla de berries congeladas —arándano, frambuesa, mora, lo que tengas a mano— cocida directo con azúcar y agua, sin pectina.