Negra y blanca son la misma baya en dos puntos distintos de maduración — qué cambia entre ellas, y guía a las fichas de cada tipo.
Esta página es una introducción general a la pimienta. Para
comparaciones de precio y marca de un tipo específico, ve a
Pimienta negra o Pimienta blanca.
La pimienta negra y la pimienta blanca vienen de la misma planta,
Piper nigrum — la diferencia entre ambas no es la variedad, sino el
punto de maduración de la baya y el proceso que recibe después de
cosechada1.
Por qué son tan distintas siendo la misma baya
Pimienta negra: se cosecha antes de que la baya madure del todo,
cuando todavía está verde. Se hierve brevemente y se seca al sol, lo
que oscurece la cáscara y le da esa textura arrugada característica1.
Pimienta blanca: se deja madurar hasta que la baya está roja,
luego se remoja y se pela para quitarle la cáscara exterior antes de
secarla1.
La blanca es más picante, no más suave
Contra lo que parece por el nombre, la pimienta blanca suele ser más
picante que la negra —aunque con aromas menos intensos y notas más
terrosas, por la ausencia de la cáscara donde se concentran buena parte
de los compuestos aromáticos1.
Los dos tipos que vas a encontrar en el súper
Pimienta negra: la más común, presente en casi
todas las marcas de condimentos del súper peruano.
Pimienta blanca: más cara por kilo y con menos
variedad de marcas — se usa sobre todo cuando no se quieren los puntos
negros visibles en salsas claras.
Cómo conservarla
En grano, dura mucho más que molida: los granos enteros mantienen
su aceite esencial protegido por la cáscara, y conservan buen sabor
por 3 a 4 años; una vez molida, empieza a perder potencia de aroma en
cuestión de meses (sigue siendo segura de comer después, solo más
suave).
Recipiente hermético, lejos de la luz y el calor —un frasco
cerrado en la alacena, no un salero abierto junto a la cocina.
Si tienes un molinillo, moler solo lo que vas a usar en el momento
es la forma más simple de aprovechar mejor el sabor de la pimienta
entera.