Spaghettini con coles de Bruselas

Cada ingrediente enlaza a su ficha en la sección de Ingredientes, con precios verificados y alternativas — úsala para armar tu lista de compras o para resolver con qué reemplazar algo que no tengas a mano.
Las coles de Bruselas son más dulces que un repollo común, y al dorarlas en la sartén ese dulzor se concentra más todavía. El chorizo español, salado y con su propia grasa, es el compañero natural —y el limón con la mostaza en grano al final cortan cualquier rastro del olor característico de la col, además de combinar bien con lo salado del chorizo. El pan rallado tostado aparte, espolvoreado al final, suma una textura crocante que vale la pena cuando una pasta se siente un poco simple.
Sí se consiguen —Wong las vende en bandeja, bajo la marca La Huerta— pero no en todas las tiendas y a un precio más alto que un repollo común. Si no las encuentras o prefieres algo más económico, repollo en gajos gruesos o brócoli en floretes grandes, dorados de la misma forma, funcionan bien como reemplazo —el sabor cambia, pero la técnica es la misma.
El chorizo español (curado, no el chorizo parrillero fresco) no siempre se consigue fácil. El tocino en trozos, bien dorado, cumple un rol parecido —aporta grasa y sabor salado, aunque sin el toque ahumado y especiado del chorizo.
Datos de la receta
Utensilios
Ingredientes
- 80 g de spaghettini (espagueti fino)
- 1 cucharada de sal (para el agua de cocción)
- 5-6 coles de Bruselas, sin la primera capa de hojas, sin el tronco y en cuartos a lo largo (ver nota arriba)
- 50 g de chorizo español, picado fino (ver nota arriba)
- 1/4 de cebolla, picada fina
- 1-2 dientes de ajo, picados finos
- 10 g de perejil italiano, tallos y hojas picados por separado
- 1/2 limón, el jugo y la ralladura, divididos
- 1/2 cucharada de mostaza en grano
- 2 cucharadas de pan rallado
- 3-4 cucharadas de aceite de oliva, dividido
- 1 cucharón (≈ 55 ml) de agua de cocción de la pasta
- Sal y pimienta negra, al gusto
- 3 cucharadas de queso parmesano rallado
Instrucciones
El video de arriba (Gennaro Contaldo) muestra la misma idea base —coles de Bruselas doradas con pasta larga— en su versión italiana clásica, sin chorizo. Úsalo como referencia visual del proceso.
- Cocina la pasta. Hierve agua con la sal, agrega el spaghettini y cocínalo 2 minutos menos de lo que indica el paquete. Escúrrelo, pásalo a un bowl y mézclalo con 2 cucharadas de aceite de oliva.
- Tuesta el pan rallado aparte. En una sartén seca, a fuego bajo, dóralo, revolviendo seguido, hasta que quede parejo y dorado. Retira y resérvalo.
- Calienta 1 cucharada de aceite de oliva en una sartén y agrega la cebolla, el ajo y las coles de Bruselas, con sal y pimienta. Saltea a fuego medio-bajo hasta que doren por fuera.
- Cuando la cebolla esté transparente, agrega los tallos de perejil picados y el chorizo. Saltea hasta que el chorizo suelte su grasa y dore un poco.
- Agrega el spaghettini y el agua de cocción, luego la mostaza. Exprime el jugo de limón, mezcla todo bien y apaga el fuego.
- Sirve espolvoreado con pimienta, el parmesano rallado y el pan rallado tostado.
- Termina con la ralladura de limón, un chorrito de aceite de oliva y las hojas de perejil por encima.
Cómo se conserva
Hasta 2 días en la refrigeradora, en un recipiente cerrado. Guarda el pan rallado tostado aparte para que no pierda su textura crocante, y agrégalo recién al servir.