Capellini frío de berenjena

Cada ingrediente enlaza a su ficha en la sección de Ingredientes, con precios verificados y alternativas — úsala para armar tu lista de compras o para resolver con qué reemplazar algo que no tengas a mano.
Salar la berenjena antes de cocinarla no elimina el amargor —lo que hace es sacar humedad de sus células por ósmosis, y esa humedad se lleva buena parte del sabor amargo con ella. De paso, la deja con una textura más firme y cremosa una vez cocida, en vez de esponjosa1. Guisada con tomate cherry y albahaca, enfriada, y mezclada con capellini bien frío, esta pasta funciona casi como una versión italiana de un tallarín frío de verano.
Si el tomate cherry te sabe muy ácido o salado para esta preparación, un tomate semi-deshidratado (más suave y dulce) es un buen reemplazo parcial —usa la mitad de cada uno si quieres un punto medio.
Datos de la receta
Utensilios
Ingredientes
- 100 g de capellini o cabello de ángel
- 1 cucharada de sal (para el agua de cocción)
- 2 berenjenas, peladas y en cubos de bocado
- 5 g de sal (para salar la berenjena)
- 250 g de tomates cherry, en cuartos (ver nota arriba)
- 2 dientes de ajo, picados finos
- 20 g de albahaca fresca, en hojas
- La ralladura de 1 limón
- 5 cucharadas de aceite de oliva extra virgen, divididas
- Pimienta negra, al gusto
Instrucciones
El video de arriba muestra la técnica de la pasta fría de capellini en su versión japonesa —un método bien distinto de esta receta italiana, pero útil para ver de cerca cómo se enfría y se sirve este tipo de pasta. Úsalo como referencia visual.
- Corta la berenjena en cubos, sazónala con los 5 g de sal y mezcla con cuidado. Déjala reposar 5 minutos y exprime el exceso de agua con las manos, sin apretar de más —si aprietas mucho, la berenjena se pone blanda.
- Calienta 2 cucharadas de aceite de oliva en una sartén y saltea el ajo y la berenjena un momento.
- Agrega la albahaca y el tomate cherry, sazona con una pizca de sal y pimienta. Tapa la sartén y cocina a fuego bajo 10 minutos —la humedad que sueltan la berenjena y el tomate cocina todo parejo.
- Apaga el fuego y pasa la mezcla a un recipiente. Agrega la ralladura de limón y el resto del aceite de oliva, mezcla bien y refrigera al menos 2 horas, hasta que esté bien frío.
- Cocina la pasta en agua bien salada, el tiempo exacto que indica el paquete (no antes, como en una pasta caliente). Enfríala de inmediato en agua con hielo, escúrrela bien.
- Mezcla la pasta fría con la berenjena y el tomate ya fríos, generosamente. Prueba y ajusta de sal —la berenjena ya viene salada, así que ve con cuidado.
Cómo se conserva
La mezcla de berenjena y tomate se conserva hasta 3 días en la refrigeradora, en un recipiente cerrado. Si sobra, cocina pasta fresca y repite el mismo proceso, o sírvela sobre pan tostado crocante.