Herramientas básicas

Los utensilios que hacen más fácil cocinar pasta en casa —cuáles vale la pena comprar y con qué se pueden reemplazar.

Ninguno de estos utensilios es estrictamente necesario para cocinar pasta —con una olla, un colador y una sartén ya se puede salir del paso— pero tenerlos a mano hace que el proceso sea más cómodo, y varios de ellos sirven para mucho más que pasta.

Bowls

Sirven para separar la pasta ya cocida del agua de cocción, escurrir ingredientes, o mezclar la pasta con aceite de oliva antes de bañarla en salsa. Son indispensables en una pasta fría, donde la salsa se integra directo con la pasta recién escurrida, sin pasar por la sartén. Conviene tener 3 o 4 bowls de distintos tamaños.

Pinza para pasta

Sirve para mezclar los ingredientes, la salsa y la pasta dentro de la sartén o el bowl, y para pasar la pasta ya lista al plato. Las hay de plástico, silicona y acero inoxidable —esta última puede rayar sartenes antiadherentes y corta la pasta con más facilidad, así que conviene tener cuidado. No hace falta un modelo profesional: un par de palitos chinos largos cumplen la misma función para servir.

Tabla para gnocchi

Le da a la masa de gnocchi un relieve acanalado para que la salsa se adhiera mejor. Si no tienes una, presionar la masa suavemente con un tenedor logra un efecto parecido.

Rallador de queso y ralladora de cítricos

Sirve para rallar quesos duros como el parmesano en hebras finas, y también para la ralladura de limón. Un rallador fino es útil además para moler ajo o kion bien fino en preparaciones de pasta fría. Busca uno que se sienta cómodo en la mano y sea fácil de lavar —hay varias marcas conocidas internacionalmente (OXO, Microplane, Zyliss, Trianglia), y también versiones más chicas y económicas.

Taza medidora

Útil para reservar agua de cocción con anticipación, licuar un pesto, medir cantidades con precisión, o mezclar los ingredientes de una salsa ya picados. Las de vidrio (tipo Pyrex) son más durables que las de plástico, que con el tiempo se manchan y se sienten más livianas e incómodas de usar.

Cucharas medidoras

Para líquidos, se llenan hasta el borde sin que se derramen. Para polvos, se llenan colmadas y se nivela la parte de arriba. Si usas una cuchara común de comer en su lugar, el margen de error es chico para salsas o polvos, pero puede haber una diferencia de 4-5 ml en líquidos.

Cepillo de limpieza

Útil para limpiar bien la tierra de mariscos con concha, papa, zanahoria o kion, y también sirve para fregar la tabla de picar o el fondo de una sartén. Al ser chico, no ocupa espacio en la cocina. No hace falta usar lejía —alcanza con fregar bajo el caño.

Olla para pasta

Usa una olla o sartén honda donde la pasta quede completamente cubierta de agua al hervir. Para 1-2 porciones no hace falta una olla especializada para pasta —las que se venden para ese fin suelen ser angostas y altas, una forma menos eficiente para transferir calor que una olla común de base ancha.

Sartén

Como la mayoría de estas recetas están pensadas para 1 porción, una sartén de 18-24 cm de diámetro (de acero inoxidable o antiadherente) es el tamaño más práctico. Una sartén más grande de lo necesario pierde calor más rápido y hace que ingredientes simples, como el ajo, se quemen con facilidad. Salvo en recetas donde la pasta se mezcla directo con una salsa tipo ragú ya lista, evita cocinar más de 2 porciones de pasta a la vez en la misma sartén —a mayor cantidad, es más difícil mantener el punto de cocción parejo.

Colador

Para separar la pasta ya cocida del agua de cocción, o escurrir el exceso de agua de otros ingredientes.

Espátula

Puede ser plana o con forma cóncava para sostener salsa, de distintos materiales —silicona o madera son las más comunes. La de silicona es la mejor opción para pasar toda la salsa que queda en la sartén al plato sin perder nada, resiste el calor sin derretirse, y no raya la sartén. La de madera es más útil para revolver con fuerza una salsa desde el fondo de una olla, saltear ingredientes en sartén, o incluso servir en la mesa.

Cuchara para servir

Al servir la pasta ya lista, sostener la cuchara en una mano y la pinza en la otra permite pasar la pasta al plato de forma prolija, sin perder la salsa en el camino. También es útil para repartir parejo la salsa de una pasta con caldo entre distintos platos —vale la pena tener una.

Última modificación August 31, 2026