Papa a la antigua
Papa cocida y machacada, con zanahoria, pepino, huevo y mayonesa — un clásico casero, perfecto con pan para un plato completo.
La mayoría de las ensaladas son frías —y muchas, además, saben mejor así. Si combinas bien los ingredientes, una ensalada fría puede darte tanta saciedad y balance nutricional como un plato caliente. Como el sabor se mantiene igual de bien fría, es una opción perfecta para llevar de lonchera o para dejar lista con anticipación (meal prep).
Papa cocida y machacada, con zanahoria, pepino, huevo y mayonesa — un clásico casero, perfecto con pan para un plato completo.
Un bowl abundante para comer a cucharadas, con vegetales que tengas a mano, quinua y “soboro” de tofu salteado con ajo y ajonjolí.
Hummus casero con vegetales asados, queso feta y pan pita — un plato mediterráneo abundante, para comer a cucharadas.
Bolsillos de pan pita rellenos de pollo, tofu y brócoli desmenuzados — estilo finger food, fáciles de comer de un bocado y buenos para lonchera.
Garbanzo, lenteja, pepino, tomate cherry, aceituna y queso feta — los sabores clásicos del Mediterráneo, en una sola ensalada.
El clásico mundialmente conocido — pollo a la plancha, romana, crutones y parmesano, con un aderezo salado y sabroso.
Salad chicken deshilachada a mano, mezclada con huevo duro y una cremosa de mayonesa y mostaza —proteína de sobra, lista en minutos.