Ensaladas para el día a día, con la guía de medidas y las herramientas que uso para todas las recetas de esta sección.
Ensaladas de todos los días —esta página reúne la guía de medidas y
las herramientas recomendadas que se usan en todas las recetas de esta
sección, para que no tengas que repetir la misma explicación en cada
receta.
Los polvos se miden al ras, emparejando la superficie con el
dorso de un cuchillo; los líquidos se miden hasta el borde, sin
dejar espacio de más.
Una cuchara de mesa normal no es lo mismo que una cuchara medidora:
suele tener 12-13 ml, un poco menos que una cucharada medidora
(15 ml). Si usas una cuchara de mesa en vez de una medidora, sírvela
un poco más colmada para compensar.
Las porciones están pensadas para un adulto —tu porción real
puede variar un poco según tu apetito.
Verduras, frutas y mariscos se describen en base a un tamaño
mediano. Cuando una receta indica cebolla, zanahoria, berenjena,
tomate u otro ingrediente parecido por unidad, asume un tamaño
mediano —ni muy grande ni muy chico— y fíjate en el peso aproximado
entre paréntesis cuando lo doy. El resto de ingredientes indica el
tamaño junto con la cantidad.
Peso de los ingredientes que más se repiten
Líquido vs. sólido con cuerpo
Líquidos (agua, vinagre, sillao): 1 cucharada ≈ 15 g.
Sólidos con cuerpo (miel, pasta de ají, mostaza): 1 cucharada ≈ 20 g.
Harina y azúcar
Harina, 1 taza (200 ml) ≈ 100 g.
Azúcar, 1 taza (200 ml) ≈ 160-180 g (varía bastante según el grosor
del grano).
Un mismo volumen no pesa lo mismo en todos los ingredientes
Aunque el volumen sea idéntico, la harina pesa bastante menos que el
azúcar —no calcules el peso de un ingrediente a partir del volumen de
otro distinto, ni asumas que 1 taza siempre equivale al mismo peso.
Otros pesos de referencia
Aceite de oliva, 1 cucharada ≈ 13 g.
Almendra, 1 cucharada ≈ 8-10 unidades (≈ 10 g).
Nuez, 1/2 unidad ≈ 2 g.
Hojas verdes tiernas (mix de baby leaves), 1 puñado ≈ 20 g.
Rúcula, 1 puñado ≈ 15 g.
“Al gusto” o “una pizca” ≈ 0.3-0.5 g.
Herramientas y utensilios recomendados
Tener estas herramientas a mano hace que preparar una ensalada sea más
simple y rápido —no son obligatorias, pero ayudan bastante.
Ollas y sartenes
Olla de acero inoxidable: aguanta años de uso sin deformarse, y
no altera el sabor de lo que cocinas ahí.
Olla de hierro fundido: mejor si no es demasiado grande ni
pesada para el uso diario —ideal para ensaladas tibias que se sirven
recién hechas, directo de la olla a la mesa.
Cuchillos, ralladores y mandolinas
Un buen cuchillo es la herramienta que más vas a usar, pero un
rallador fino (tipo Microplane) o una mandolina facilitan mucho el
trabajo cuando necesitas cortes parejos o ralladuras finas.
Tablas de picar
Prefiere tablas de silicona o madera. Si puedes, ten una tabla
distinta para carnes/pescados y otra para frutas/quesos —es más
higiénico y evita que se mezclen sabores y olores.
Secador de vegetales (spinner)
Le quita el exceso de agua a las hojas, para que el aderezo se
adhiera bien en vez de resbalar. Si tienes poca cantidad de
vegetales, puedes colarlos y envolverlos en papel toalla en su
lugar, sin necesidad de comprar uno.
Pinzas de cocina
Más prácticas que un tenedor para servir y emplatar —vale la pena
tener un par para cocinar y otro, más fino, solo para emplatar.
Espátula para saltear
De madera o silicona, para no rayar el interior de tus ollas ni
sartenes al cocinar los ingredientes que vayan salteados.
Batidora de mano o mini procesadora
Imprescindible para aderezos y pestos que necesitas licuar. Mejor
una versión simple y duradera que una con demasiadas funciones que
rara vez vas a usar.
Bowls
De vidrio o acero inoxidable, para mezclar aderezos, aliñar
ensaladas o dejar macerando algún ingrediente.
Bandejas y envases herméticos
Para guardar verduras ya cortadas, aderezos y sobras. Para los
aderezos en particular, prefiere envases de vidrio —no absorben
olores como el plástico con el tiempo.
Cucharas y tazas medidoras
El sabor de un aderezo depende de que la medida sea exacta —vale la
pena acostumbrarse a usar cucharas y tazas medidoras en vez de
calcular a ojo. Para la taza medidora, una de vidrio transparente con
las marcas bien visibles es más fácil de leer que una opaca.
Vajilla recomendada
Platos y bowls de cerámica
Colores en negro brillante o blanco, azules apagados o tonos marrones
quedan muy bien con ensaladas. En Perú, la cerámica de
Chulucanas
—de Piura, con Denominación de Origen desde 2006 y su característico
acabado negro bruñido— es una alternativa local con esa misma paleta
de color, hecha con técnicas heredadas de la cultura Vicús.
Vajilla de madera
Da un aire cálido y natural, y sirve tanto para bowls como para
platos.
Fuentes aptas para horno
Con asas a ambos lados, aptas tanto para horno como para llevar
directo a la mesa —útiles para ensaladas tibias, gratinados o
preparaciones con algún topping horneado.
Sartén miniatura de hierro fundido
Con mango, para llevar directo de la cocina a la mesa manteniendo la
comida caliente por más tiempo que en un plato normal.