Ajonjolí
Un aderezo salado y tostado con sillao, ajo y ajonjolí molido sobre base de aceite de sacha inchi — el más versátil de esta sección.
Aderezos y vinagretas con aceite de sacha inchi como base.
El aceite de sacha inchi tiene uno de los perfiles de omega-3 más altos de cualquier aceite vegetal —cerca de 48% de su composición1. Ese omega-3 es del tipo ALA, no el DHA o EPA de origen marino, que es el que cuenta con la evidencia científica más sólida sobre memoria y función cognitiva —así que vale la pena disfrutarlo por su sabor y su perfil graso, sin esperar de él un efecto milagroso2. Su sabor es suave y ligeramente herbal, con un fondo tostado si se usa la versión sin refinar.
Su sabor de fondo, más neutro que el del aceite de oliva, combina especialmente bien con tofu, pechuga de pollo, langostinos y pasta —y, al ser una base versátil, funciona igual de bien sobre ensaladas, arroz o fideos.
Usa un batidor de mano, una batidora de inmersión o un mini procesador en vez de mezclar todo con una cuchara, salvo que la receta indique lo contrario —así el aceite se emulsiona bien con el resto de ingredientes en vez de separarse.
Al tener más del 90% de su composición en grasa poliinsaturada, el aceite de sacha inchi se oxida más rápido que el aceite de oliva —por eso un aderezo hecho con esta base no dura tanto como los demás de esta sección. Prepara solo la cantidad que vayas a consumir en pocos días.
Un aderezo salado y tostado con sillao, ajo y ajonjolí molido sobre base de aceite de sacha inchi — el más versátil de esta sección.
Un aderezo con más picante, ajo y sillao sobre base de aceite de sacha inchi — para cuando buscas algo con más carácter.
Un aderezo agridulce con maracuyá y ajo sobre base de aceite de sacha inchi — pensado para ensaladas con fruta o vegetales de sabor suave.
Un pesto con alga nori, anchoas y frutos secos sobre base de aceite de sacha inchi — el más elaborado de esta sección, pensado para pasta o arroz.