Gibraltar
Un doble shot de espresso con la misma cantidad de leche vaporizada —el café que los baristas se preparan para probar el sabor del grano del día.
Bebidas de café hechas con espresso como base.
Un doble shot de espresso con la misma cantidad de leche vaporizada —el café que los baristas se preparan para probar el sabor del grano del día.
Espresso con sirope de chocolate, leche y una crema suave sin batir del todo —capas que se toman por separado, inclinando el vaso, en vez de mezclarlas.
Espresso y leche sobre mermelada de naranja, como si tomaras un chocolate con naranja en versión líquida —mezcla bien antes de tomarlo, junto con la mermelada del fondo.
Espresso vertido despacio sobre agua con sal y azúcar disueltas, coronado con una crema suave —mezcla bien antes de tomarlo para sentir el contraste dulce y salado.
Espresso con leche y un jarabe de vaina de vainilla real, en vez de extracto o esencia —el latte dulce clásico de cafetería, hecho con la vaina entera.
Espresso con leche y una pasta casera de zapallo cocido —el latte de otoño por excelencia, con canela para terminar.
Espresso con jarabe de rosas y espuma de leche, decorado con pétalos de rosa comestibles —un café floral para levantar el ánimo con solo mirarlo.
Espresso con conserva de cereza oscura y leche, coronado con crema suave —un café con leche dulce y aromático, con una cereza entera de guarnición.
Espresso recién extraído, vertido directo sobre helado de vainilla —el afogato clásico, con una galleta Lotus Biscoff clavada encima para mojar en el café o en el helado derretido.
Espresso, helado de vainilla y cereal de chocolate, licuados juntos con un par de pulsos cortos para que no quede del todo liso —un batido nostálgico, con cereal de guarnición encima.
Espresso con más carga de café y menos leche que un latte, servido en vaso de vidrio —una textura densa donde el café y la leche se notan en partes iguales.
Espresso sobre un degradado de leche y jarabe de curazao azul, con una dona en forma de aro encima —una bebida que imita el color del mar, mezclada apenas lo justo para que se noten las capas.
Espresso con jarabe de almendra, coronado con una crema de almendra batida en vez de una espuma de leche normal —el dulzor se concentra en la crema, no en el café.
Espresso con polvo red velvet, servido con la leche vertida despacio para ver cómo la espuma va tomando un color rosado poco a poco —una de las bebidas más fotogénicas de esta guía.
Espresso con jarabe de caramelo y leche, en una proporción más simple que un caramel macchiato —para cuando ese te resulta demasiado pesado.