Membrillo en almíbar
Membrillo en láminas finas o en juliana, macerado con azúcar y limón, sin cocción —2 semanas de maduración para ablandar su pulpa dura y dejar un sabor complejo.
Cada ingrediente enlaza a su ficha en la sección de Ingredientes, con precios verificados y alternativas — úsala para armar tu lista de compras o para resolver con qué reemplazar algo que no tengas a mano.
El membrillo —a medio camino entre manzana y pera, con pulpa dura y ácida que no se puede comer cruda— se transforma por completo al macerarlo en azúcar: sale un almíbar de sabor complejo y aroma bien perfumado. Sirve como base para un ade de membrillo y toronjil o un té de membrillo.
Pulpa dura: pica con cuidado
El membrillo es más duro que la manzana o la pera —usa un cuchillo firme y ten cuidado al cortarlo en láminas finas o en juliana.
Datos de la receta
Tiempo total2 semanas (mayormente reposo)
Tiempo activo20 min
Rendimiento≈550 g
DificultadFácil
CostoEconómico
Se conserva3 meses en refrigeración, bien sellada
Utensilios
Cuchillo
Tabla de picar
Bowl
Cuchara
Ingredientes
- 300 g de membrillo
- 30 g de jugo de limón
- 300 g de azúcar orgánica
Instrucciones
- Lava bien el membrillo y sécalo.
- Córtalo por la mitad y quítale las semillas.
- En trozos, rebana fino a lo ancho o corta en juliana.
- En un bowl, mezcla suave con el azúcar y el jugo de limón, con movimientos envolventes.
- Cuando el azúcar se disuelva por completo, pasa a un envase hermético desinfectado y guarda en la refrigeradora.
- Deja madurar 2 semanas antes de usar como base de bebida.