Pescado, almejas, mejillones, camarones y conchas de abanico como ingrediente principal.
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Mariscos
- 1: Linguine vongole con berros
- 2: Fettuccine cremoso de salmón y puerro
- 3: Fusilli de tomate con almejas y mejillones
- 4: Espagueti de caballa
- 5: Fettuccine rosé de camarones
- 6: Conchiglie de conchas de abanico
1 - Linguine vongole con berros

Cada ingrediente enlaza a su ficha en la sección de Ingredientes, con precios verificados y alternativas — úsala para armar tu lista de compras o para resolver con qué reemplazar algo que no tengas a mano.
El vongole es uno de los clásicos italianos de pasta con mariscos: almejas salteadas en ajo, ají seco y vino blanco, que sueltan su propio caldo salado al abrirse —ese caldo es la salsa, sin necesidad de nada más. Lo único no negociable es el tiempo: las almejas se cocinan justo hasta que abren, ni un minuto más, porque se ponen duras y gomosas con el exceso de calor. Esta versión suma un toque de hierba de hoja verde al final, típico de la primavera coreana.
El naengi (냉이, bolsa de pastor), una hierba silvestre coreana de primavera con un aroma herbal particular, no se consigue en Lima. Los berros cumplen un rol parecido —hoja verde con un punto picante que se agrega al final, apenas para que se marchite un poco, no para cocinarla del todo.
El ají seco italiano (peperoncino) no lo encontramos en Lima. El ají panca molido da un color y un fondo picante suave parecido —si quieres más picor, agrega un poco de rocoto seco molido aparte.
Cualquier almeja chica y fresca funciona. Si no encuentras en la sección de mariscos de tu súper, los choritos (mejillones) son un reemplazo fácil de conseguir en Lima y se cocinan con la misma técnica —también se abren solos al vapor con vino blanco.
Datos de la receta
Utensilios
Ingredientes
- 100 g de linguine (o espagueti)
- 1 cucharada de sal (para el agua de cocción)
- 400 g de almejas frescas (ver nota arriba)
- 50 g de berros (ver nota arriba)
- 2 dientes de ajo, en láminas o picados
- 1/4 cucharadita de ají panca molido (ver nota arriba)
- 1/4 de limón, el jugo y la ralladura, divididos
- 100 ml de vino blanco seco
- 3-4 cucharadas de aceite de oliva, dividido
- 1 cucharada de mantequilla
- 1 cucharón (≈ 55 ml) de agua de cocción de la pasta
- 2 cucharadas de grana padano rallado, dividido
- Sal y pimienta negra, al gusto
Instrucciones
El video de arriba muestra la misma idea —almejas salteadas con hierba de hoja verde de primavera— con naengi en vez de berros. Úsalo como referencia visual del proceso.
- Si las almejas no vienen ya remojadas, hazlo tú. En un bowl, cubre las almejas con agua fría y suficiente sal gruesa como para simular agua de mar, tapa con algo oscuro (una bolsa negra sirve) y refrigera entre 1 hora y media día. Enjuágalas bajo el caño antes de usarlas.
- Cocina la pasta. Hierve agua con la sal, agrega el linguine y cocínalo 2 minutos menos de lo que indica el paquete. Escúrrelo, pásalo a un bowl y mézclalo con 2 cucharadas de aceite de oliva.
- Lava bien los berros y déjalos escurrir.
- Calienta el aceite de oliva restante en una sartén a fuego bajo y agrega el ajo. Cocina despacio hasta que suelte aroma, sin que se dore de más.
- Agrega el ají panca un momento después que el ajo.
- Suma la mantequilla y las almejas, mezcla. Vierte el vino blanco y sube a fuego alto un momento para que se evapore el alcohol. Tapa la sartén y cocina hasta que las almejas se abran por completo —no más de un par de minutos.
- Destapa, agrega los berros, el linguine y el agua de cocción. Cocina 1 minuto, revolviendo, para que el caldo de las almejas se absorba en la pasta. Apaga el fuego.
- Agrega el jugo de limón, pimienta y 1 cucharada del grana padano. Mezcla bien y pasa a un plato.
- Termina con el resto del queso, un chorrito de aceite de oliva y la ralladura de limón por encima.
Cómo se conserva
Mejor recién hecho —los mariscos pierden textura al recalentar. No se recomienda dejarlo listo con anticipación.
2 - Fettuccine cremoso de salmón y puerro

Cada ingrediente enlaza a su ficha en la sección de Ingredientes, con precios verificados y alternativas — úsala para armar tu lista de compras o para resolver con qué reemplazar algo que no tengas a mano.
Esta receta se inspira en el bagna càuda, el clásico de Piamonte donde ajo y anchoas se cocinan lento en aceite de oliva hasta disolverse, tradicionalmente usado para mojar verduras como si fuera un fondue1. Aquí esa misma base —ajo, anchoas, alcaparras— sostiene una salsa cremosa donde se termina de cocinar el salmón, con el puerro dorado y la mostaza en grano dando un contrapunto que levanta el sabor de un pescado graso sin opacarlo.
Datos de la receta
Utensilios
Ingredientes
- 80 g de fettuccine (o cualquier pasta larga y plana)
- 1 cucharada de sal (para el agua de cocción)
- 150 g de salmón fresco, en cubos de bocado
- 1/2 puerro, en láminas finas
- 1/2 cebolla, picada fina
- 1 diente de ajo, en láminas o picado
- 3 filetes de anchoas, picadas finas
- 1 cucharada de alcaparras, picadas finas
- 10 g de perejil italiano, tallos y hojas picados por separado
- 1/4 de limón, el jugo y la ralladura
- 50 ml de vino blanco seco
- 1 cucharadita de mostaza en grano
- 200 ml de crema para cocinar
- 2 cucharadas de mantequilla
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- Sal y pimienta negra, al gusto
- 3 cucharadas de queso parmesano rallado, divididas
Instrucciones
El video de arriba muestra la misma combinación base —salmón, puerro y una salsa cremosa— en una versión de temporada primaveral. Úsalo como referencia visual del proceso.
- Cocina la pasta. Hierve agua con la sal, agrega el fettuccine y cocínalo 2 minutos menos de lo que indica el paquete. Escúrrelo y mézclalo con un poco de aceite de oliva para que no se pegue.
- Calienta la mantequilla y el aceite de oliva en una sartén a fuego medio. Agrega el puerro, la cebolla, el ajo y los tallos de perejil picados, con sal y pimienta. Saltea, mezclando, hasta que la cebolla esté transparente.
- Agrega la anchoa y luego las alcaparras, en ese orden, y saltea hasta que la anchoa casi se deshaga en el aceite.
- Vierte el vino blanco y sube a fuego alto un momento para que se evapore el alcohol. Agrega la mostaza y la crema, mezcla bien y baja a fuego bajo.
- Coloca el salmón en la sartén. Voltéalo una sola vez de cada lado, con cuidado de no romperlo, y cocina a fuego bajo hasta que esté cocido por dentro.
- Agrega el fettuccine y 2 cucharadas del parmesano. Mezcla con cuidado para no deshacer el salmón.
- Sirve con la ralladura de limón, el resto del parmesano, el perejil y pimienta por encima.
Cómo se conserva
Mejor recién hecho —la salsa de crema se puede cortar al recalentar y el salmón se seca fácil. No se recomienda dejarlo listo con anticipación.
Fuentes
3 - Fusilli de tomate con almejas y mejillones

Cada ingrediente enlaza a su ficha en la sección de Ingredientes, con precios verificados y alternativas — úsala para armar tu lista de compras o para resolver con qué reemplazar algo que no tengas a mano.
Si tienes almejas y mejillones a mano, esta es la pasta más simple de armar con ellos: el caldo que sueltan al abrirse, combinado con el jugo del tomate cherry, la mantequilla y el vino blanco, arma solo una salsa liviana tipo sopa, sin necesidad de queso para que quede sabrosa.
Si no consigues perejil italiano (o apio), un puñado de cebolla china picada fina cumple un rol parecido como toque herbal fresco al final.
El ají seco italiano (peperoncino) no lo encontramos en Lima. El ají panca molido da un color y un fondo picante suave parecido —si quieres más picor, agrega un poco de rocoto seco molido aparte.
Cualquier combinación de mariscos de concha chicos funciona igual de bien —puedes usar solo almejas, solo mejillones (choritos, fáciles de conseguir en Lima), o los dos juntos como en esta receta. Todos se cocinan con la misma técnica: al vapor, tapados, con vino blanco, hasta que abran.
Con la misma técnica se puede hacer una versión con crema: agrega un zapallo italiano en cubos junto con los mariscos, y al final suma un chorro de crema para cocinar y grana padano rallado en vez de mantequilla sola —el tomate cherry combina igual de bien con la versión cremosa.
Datos de la receta
Utensilios
Ingredientes
- 60 g de fusilli
- 1 cucharada de sal (para el agua de cocción)
- 200 g de almejas frescas (ver nota arriba)
- 200 g de mejillones (choritos) frescos (ver nota arriba)
- 6 tomates cherry, en cuartos
- 1/4 cucharadita de ají panca molido (ver nota arriba)
- 1 diente de ajo, picado fino
- 10 g de perejil italiano, picado (ver nota arriba)
- 60-70 ml de vino blanco seco
- 1 cucharada de mantequilla
- 2-3 cucharadas de aceite de oliva
- 1/2 limón, la ralladura
- Pimienta negra, al gusto
Instrucciones
El video de arriba muestra esta misma pasta de fusilli con mariscos en salsa de tomate. Úsalo como referencia visual del proceso.
- Cocina la pasta. Hierve agua con la sal, agrega el fusilli y cocínalo 2 minutos menos de lo que indica el paquete. Escúrrelo y mézclalo con el aceite de oliva.
- Limpia las almejas y los mejillones. Enjuágalos bien bajo el caño y descarta cualquiera que esté roto o abierto y no cierre al tocarlo.
- Pica el ajo y el perejil, y corta los tomates cherry en cuartos.
- Calienta una sartén a fuego bajo con el aceite de oliva y la mantequilla. Agrega el ajo y cocina despacio hasta que suelte aroma, sin dorarlo de más.
- Agrega las almejas y los mejillones, mezcla, y vierte el vino blanco. Sube a fuego alto un momento para que se evapore el alcohol, y agrega enseguida el perejil, el ají panca, el tomate cherry y pimienta al gusto.
- Tapa la sartén y cocina a fuego medio-bajo hasta que las almejas y los mejillones se abran por completo.
- Destapa, agrega el fusilli y cocina 1 minuto a fuego bajo, revolviendo, para que el caldo se absorba en la pasta.
- Sirve en un bowl de fondo hondo, con la ralladura de limón encima.
Cómo se conserva
Mejor recién hecho —los mariscos pierden textura al recalentar. No se recomienda dejarlo listo con anticipación.
4 - Espagueti de caballa

Cada ingrediente enlaza a su ficha en la sección de Ingredientes, con precios verificados y alternativas — úsala para armar tu lista de compras o para resolver con qué reemplazar algo que no tengas a mano.
Una pasta hecha con pescado suena a que puede quedar con olor fuerte, pero la caballa bien dorada y crocante combina sorprendentemente bien con la pasta. La cebolla china aporta el aroma que neutraliza la grasa propia de este pescado azul, y el toque picante del ají seco redondea el balance general del plato. Un chorrito de vino blanco cumple el mismo rol —se evapora el alcohol y solo queda el aroma, que ayuda a que el pescado y la pasta se integren bien.
El jaban godeungeo coreano es caballa ya salada y curada. Con caballa fresca, sala ambos lados generosamente y déjala reposar 20-30 minutos antes de cocinarla —ver más detalle en la ficha de la caballa.
El ají seco italiano (peperoncino) no lo encontramos en Lima. El ají panca molido da un color y un fondo picante suave parecido —si quieres más picor, agrega un poco de rocoto seco molido aparte.
Datos de la receta
Utensilios
Ingredientes
- 80 g de espagueti
- 1 cucharada de sal (para el agua de cocción)
- 1/2 caballa limpia, en 2 trozos (ver nota arriba)
- 1 cebolla china, picada, dividida
- 2 dientes de ajo, en láminas o picados
- 1/4 cucharadita de ají panca molido (ver nota arriba)
- 50 ml de vino blanco seco
- 1 cucharada de salsa de pescado
- 4 cucharadas de aceite de oliva, divididas
- 1 cucharón (≈ 55 ml) de agua de cocción de la pasta
- 1/2 limón, la ralladura
- Pimienta negra, al gusto
Instrucciones
El video de arriba muestra la misma idea base —caballa dorada mezclada con pasta. Úsalo como referencia visual del proceso.
- Cocina la pasta. Hierve agua con la sal, agrega el espagueti y cocínalo 2 minutos menos de lo que indica el paquete. Escúrrelo, pásalo a un bowl y mézclalo con 2 cucharadas de aceite de oliva.
- Calienta 1 cucharada de aceite de oliva en una sartén a fuego medio. Agrega la cebolla china (reservando un poco para decorar) y el ajo, y saltea hasta que suelten aroma.
- Corre los ingredientes a un lado de la sartén y coloca la caballa con la piel hacia abajo. Dórala sin moverla, voltea y dora el otro lado hasta que quede bien crocante. Retira 1 trozo y resérvalo para decorar el plato.
- Desmenuza el resto de la caballa en trozos con la espátula. Agrega el ají panca, la salsa de pescado y pimienta, y vierte el vino blanco. Sube a fuego alto un momento para que se evapore el alcohol.
- Agrega el agua de cocción y el espagueti. Cocina, revolviendo, hasta que el líquido se absorba bien y quede seco, no aguado.
- Pasa a un plato con el trozo de caballa reservado encima. Termina con la cebolla china reservada, la cucharada de aceite de oliva restante, pimienta y la ralladura de limón.
Cómo se conserva
Mejor recién hecho —el pescado pierde textura crocante al recalentar. No se recomienda dejarlo listo con anticipación.
5 - Fettuccine rosé de camarones

Cada ingrediente enlaza a su ficha en la sección de Ingredientes, con precios verificados y alternativas — úsala para armar tu lista de compras o para resolver con qué reemplazar algo que no tengas a mano.
La salsa rosé es la unión de dos clásicos: la crema de una alfredo y el tomate de una boloñesa, en una sola salsa suave de color salmón. Dorar los camarones aparte, antes de armar la salsa, es lo que le da ese sabor extra de fondo —se cocinan en su propia grasa, y esa misma sartén se aprovecha después para la cebolla y el ajo.
Si limpias los camarones tú mismo, no botes las cabezas. Tuéstalas aparte hasta que queden bien doradas y muélelas finas en una licuadora o procesadora, y agrégalas a la salsa junto con la crema —le suman un fondo de sabor mucho más intenso que el camarón solo.
La versión de la foto lleva también brócoli y champiñones salteados —no son parte de la receta base, pero si los agregas, saltéalos junto con la cebolla y el ajo, antes de armar la salsa.
Datos de la receta
Utensilios
Ingredientes
- 90 g de fettuccine o tallarín ancho
- 1 cucharada de sal (para el agua de cocción)
- 5 langostinos medianos, limpios (1 con cabeza y cola intactas para decorar, el resto pelados)
- 1/2 cebolla, picada fina
- 2 dientes de ajo, picados finos
- 150 ml de crema para cocinar
- 1 cucharada de pasta de tomate
- 1 cucharada de mantequilla
- 3 cucharadas de queso parmesano rallado, divididas
- 10 g de perejil italiano, picado, dividido
- 5 cucharadas de aceite de oliva, divididas
- 1 pizca de pimentón (opcional)
- Sal y pimienta negra, al gusto
Instrucciones
El video de arriba muestra esta misma pasta rosé con camarones. Úsalo como referencia visual del proceso.
- Cocina la pasta. Hierve agua con la sal, agrega el fettuccine y cocínalo 2 minutos menos de lo que indica el paquete. Escúrrelo, pásalo a un bowl y mézclalo con 2 cucharadas de aceite de oliva.
- Calienta 2 cucharadas de aceite de oliva en una sartén a fuego bajo y dora los camarones. Pásalos a un plato aparte.
- En la misma sartén, calienta 1 cucharada de aceite de oliva más. Agrega la cebolla y el ajo, sazona con sal y pimienta, y cocina a fuego medio-bajo.
- Cuando la cebolla esté transparente, agrega el perejil (menos lo que reservaste para decorar), la mantequilla, la crema y la pasta de tomate. Deshaz bien la pasta de tomate con una cuchara y agrega el pimentón. Mezcla todo.
- Agrega el fettuccine y mezcla bien. Cocina a fuego bajo unos 2 minutos más, para que la salsa se integre en la pasta.
- Agrega los camarones (menos el que reservaste) y 2 cucharadas del parmesano. Mezcla bien.
- Pasa a un plato con el camarón reservado encima. Termina con el resto del parmesano, el perejil reservado y pimienta.
Cómo se conserva
Hasta 1 día en la refrigeradora, en un recipiente cerrado —los camarones pierden textura con más tiempo. Recalienta en sartén con un chorrito de crema o agua.
6 - Conchiglie de conchas de abanico

Cada ingrediente enlaza a su ficha en la sección de Ingredientes, con precios verificados y alternativas — úsala para armar tu lista de compras o para resolver con qué reemplazar algo que no tengas a mano.
La concha de abanico es uno de los mariscos con más identidad del Perú, y esta pasta la aprovecha al máximo: se cocina entera, con las dos valvas, igual que una almeja —tapada, hasta que se abre sola con el calor. Ese mismo caldo que suelta, mezclado con ajo, mantequilla y vino blanco, arma la salsa sin necesidad de nada más. Vino blanco, mantequilla, hierbas frescas y limón es una combinación clásica para pastas de marisco al aceite —y acá se nota especialmente bien.
Agrega el jugo de limón recién en el último paso, no antes —si se cocina junto con el resto, el ácido puede amargar la salsa. También puedes agregar 2-3 ajíes secos junto con el ajo si te gusta un picante de fondo.
Datos de la receta
Utensilios
Ingredientes
- 70 g de conchiglie o pasta corta en forma de concha
- 1 cucharada de sal (para el agua de cocción)
- 7-8 conchas de abanico enteras, limpias
- 2 dientes de ajo, en láminas o picados
- 10 g de perejil italiano, picado
- 1/2 limón, el jugo y la ralladura
- 100 ml de vino blanco seco
- 2 cucharadas de queso parmesano rallado, divididas
- 1 cucharada de mantequilla
- 4 cucharadas de aceite de oliva, divididas
- Sal y pimienta negra, al gusto
Instrucciones
El video de arriba muestra esta misma pasta de conchas de abanico. Úsalo como referencia visual del proceso.
- Cocina la pasta. Hierve agua con la sal, agrega el conchiglie y cocínalo 2 minutos menos de lo que indica el paquete. Escúrrelo, pásalo a un bowl y mézclalo con 2 cucharadas de aceite de oliva.
- Cepilla las conchas de abanico bajo el caño para sacar cualquier impureza pegada a la concha.
- Calienta 1 cucharada de aceite de oliva y la mantequilla en una sartén, y agrega el ajo. Saltea hasta que esté dorado.
- Agrega las conchas de abanico, el perejil y pimienta.
- Vierte el vino blanco, sube a fuego alto un momento para que se evapore el alcohol, y tapa la sartén. Cocina a fuego medio-bajo hasta que todas las conchas se hayan abierto.
- Destapa y agrega el conchiglie.
- Exprime el jugo de limón y agrega 1 cucharada del parmesano. Mezcla bien.
- Pasa a un plato con las conchas de abanico encima. Termina con el resto del parmesano y el perejil, la ralladura de limón y un chorro del aceite de oliva restante.
Cómo se conserva
Mejor recién hecho —el marisco pierde textura al recalentar. No se recomienda dejarlo listo con anticipación.