Aderezos y vinagretas, organizados por su ingrediente base — pensados sobre todo para acompañar sándwiches y ensaladas.
Cómo arreglar un aderezo que no te convence
Antes de botar un aderezo que no te gustó, prueba a corregirlo por partes —casi siempre el problema cae en una de estas tres categorías.
- Demasiado ácido: agrega aceite de a pocos, en cucharaditas, hasta que el ácido deje de dominar. Si con eso el aderezo queda muy diluido o plano, suma un toque de dulzor (azúcar, miel, o lo que ya estés usando como endulzante) para terminar de equilibrarlo.
- Le falta profundidad, sabe “plano”: agrega sal de a pocos, probando cada vez. Si sigue sin convencerte después de ajustar la sal, suma un toque de dulzor o de umami —ajo en polvo es una buena opción rápida para sumar umami sin agregar líquido.
- El aroma es débil: agrega de a pocos alguna especia en polvo, frutos secos molidos, o ajonjolí molido —cualquiera de los tres suma aroma sin diluir el resto del aderezo.
Qué tener siempre en la despensa
Con estos ingredientes armas la gran mayoría de los aderezos de esta sección:
Ácidos: vinagre balsámico, vinagre de manzana, limón.
Aceites: aceite de oliva, aceite de palta, aceite de ajonjolí —y, si buscas algo con un perfil similar al aceite de ajonjolí tostado pero distinto, aceite de sacha inchi.
Endulzantes y sal: azúcar rubia, miel, sal marina y sal ahumada (esta última, para darle a un aderezo un toque de humo sin usar la parrilla).
Salsas y pastas base: sillao, pasta de ají amarillo (para el picante con cuerpo que le falta a la mayoría de aderezos de estante), salsa de tomate, mostaza, mayonesa, mantequilla de maní y yogur natural.
Ajo y especias: ajo molido o picado, ajo en polvo, perejil fresco o deshidratado y pimienta negra en grano.
Semillas: ajonjolí, crudo o tostado, para espolvorear al final.
Varios de estos ingredientes —sillao, azúcar, mayonesa, entre otros— también existen en versión baja en azúcar o vegana en el súper peruano. Para un aderezo, cualquiera de esas versiones funciona igual de bien que la tradicional; la diferencia está más en tu dieta que en el resultado de la receta.
La miel es más dulce que el azúcar por gramo. Si una receta de esta sección pide azúcar y prefieres usar miel, usa solo 70-80% de la cantidad indicada —si no, el aderezo va a quedar más dulce de lo que la receta busca.





